Seis plantas en cápsula para eso que llevas años cargando y ya diste por normal.
Descubre cuál te tocaEmpieza aquí
Elige lo que más se parezca a como te sientes últimamente y descubre con cuál empezar.
Maca
Energía que dura todo el día. Sin cafeína, sin bajón.
Energía que no se cae a las cuatro de la tarde y que no te acelera el corazón. No es café: es raíz.
Ashwagandha
Bájale el volumen al estrés sin apagarte.
Ayuda al cuerpo a manejar el estrés y a dormir mejor, sin dejarte atontado durante el día.
Moringa
El multivitamínico que sí es comida.
Vitaminas, hierro y calcio en forma de hoja molida, no de laboratorio. Comer no es lo mismo que nutrirse.
Jengibre
Que la comida deje de pesarte.
Media hora después de comer se te olvida que comiste. Es la que se siente más rápido de las seis.
Espirulina
Concentrado de vida verde.
Hierro, antioxidantes y micronutrientes de un alga que lleva aquí más tiempo que nosotros.
Cúrcuma
Apaga el fuego que traes por dentro.
El dolor que ya normalizaste no tiene por qué ser normal. Es la de más largo plazo de las seis: pide paciencia.
El catálogo
Botes de 100 cápsulas. Abre cualquiera para ver la ficha completa: qué es, de dónde viene, cómo llega al bote y a qué sabe. Lo que hay dentro es la planta molida y nada más.
La raíz de una planta pequeña y pegada al suelo, de la familia del brócoli, la col y la mostaza. Lo que va en la cápsula es esa raíz, seca y molida.
La meseta de Junín, en Perú, entre los 4,000 y los 4,400 metros. Ahí el sol pega sin filtro, el viento no para y la misma noche puede pasar de templada a bajo cero. Es de los cultivos de altura más extremos que existen, y lleva por lo menos dos mil años sembrándose en el mismo sitio.
Raíz completa. En el mercado también se vende «maca gelatinizada», que es maca precocida para quitarle el almidón; esta no lo es. Es la raíz tal cual, y por eso a algunas personas les cae mejor empezar con la dosis baja e ir subiendo.
Almidones y fibra, minerales, y unos compuestos propios llamados macamidas que no se han encontrado en ninguna otra planta.
2 a 4 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos.
Malteado, a tierra dulce, con un dejo a nuez. Al abrir el bote huele fuerte. En cápsula casi no se percibe.
Embarazo y lactancia, solo con tu médico. Si estás en tratamiento de tiroides, consúltalo antes: es una crucífera y las crudas contienen compuestos que pueden interferir.
Entre 12 y 25 días, según la dosis que te toque.
La raíz de un arbusto perenne de hoja siempre verde. Es una solanácea: pariente del jitomate, la papa, el chile y la berenjena.
India, Medio Oriente y partes de África. El nombre es sánscrito y es literal: «ashva» es caballo y «gandha» es olor, porque la raíz fresca huele a caballo. La doble lectura, la que se cuenta, es que también significa la fuerza de un caballo. Y el nombre científico va por el mismo lado: somnifera es latín para «la que trae el sueño».
Raíz completa. Casi toda la ashwagandha que se vende en el mundo es extracto estandarizado a un porcentaje de withanólidos; esta no. Es la raíz seca y molida, con todo lo que trae.
Withanólidos, que son los compuestos por los que se le conoce, además de alcaloides, hierro y fibra.
2 a 4 cápsulas, 2 a 3 veces al día.
Amargo y terroso. Y sí, huele a lo que dice su nombre. Es la más característica de las seis.
Embarazo y lactancia, no. Si tomas medicamento de tiroides, sedantes o inmunosupresores, consulta a tu médico. Se han documentado casos de afectación al hígado en uso prolongado, así que si tienes antecedentes hepáticos, consúltalo antes. Suspender dos semanas antes de una cirugía.
Entre 8 y 25 días. Es la que más rápido se acaba, porque es la de dosis más alta.
La hoja de un árbol, no de una hierba. Y aunque no lo parezca, está emparentado con la mostaza y el rábano, que es de donde le viene su punzada al final del sabor.
Nació al pie del Himalaya y hoy se cultiva en medio mundo, México incluido, donde se da muy bien en el occidente y el sureste. Crece rapidísimo, en tierra pobre y con poca agua. Le dicen «árbol de la vida», y también «árbol de las baquetas» por la forma larga y delgada de sus vainas.
Solo la hoja, secada y molida. Ni se le extrae nada ni se le añade nada.
Betacaroteno —el precursor de la vitamina A, y es lo más abundante que tiene—, vitamina C, calcio, hierro, potasio y proteína vegetal. Un dato honesto que casi nadie publica: la hoja también contiene oxalatos, que reducen la absorción de una parte de ese calcio y ese hierro. Por eso la comparación de «cuatro veces el calcio de la leche» que circula por ahí está incompleta.
2 a 3 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos.
Verde, a hoja, con un final entre amargo y picoso, como de rábano. De las seis es la que más sabe a campo.
Embarazo y lactancia, solo con tu médico. Si tomas medicamento de forma regular, consúltalo antes.
Entre 16 y 25 días.
No es raíz, aunque todos le digamos así: es un rizoma, un tallo que crece bajo tierra. Lo que va molido es ese rizoma.
Del sudeste asiático, y aquí va el dato bonito: el jengibre no existe en estado silvestre. No se ha encontrado nunca creciendo solo en ningún lugar del planeta. Solo existe cultivado, llevado de mano en mano durante miles de años. Es una planta que depende por completo de que alguien la siembre.
Rizoma completo, seco y molido.
Gingeroles, que son lo que pica en el jengibre fresco. Al secarse se transforman en shogaoles, que pican distinto: menos filo y más calor de fondo. Por eso el jengibre seco y el fresco no saben igual. Además, aceites esenciales y fibra.
1 a 2 cápsulas, de 2 a 4 veces al día, según se necesite. Es la única de las seis cuya frecuencia cambia según el día.
Pica. Cálido, con filo y un fondo cítrico.
Si tomas anticoagulantes, consúltalo. Si tienes cálculos biliares, tampoco sin médico. Suspender antes de una cirugía. A quien sufre de reflujo puede molestarle.
Entre 12 y 50 días. Es la de rango más amplio, porque no se toma igual todos los días.
Técnicamente no es una planta: es una cianobacteria, un organismo microscópico con forma de espiral que vive en lagos alcalinos. De la espiral le viene el nombre. En la cápsula va el organismo entero.
Esta es de las historias más nuestras que hay. Cuando los españoles llegaron a Tenochtitlan, encontraron a los mexicas recogiendo del lago de Texcoco, con redes finas, algo que llamaban tecuitlatl — «excremento de piedra». Lo secaban al sol en panes, lo vendían en el mercado y se comía. Bernal Díaz del Castillo, Motolinía, Sahagún y el propio Cortés lo dejaron por escrito; a Cortés le pareció que no era ni planta ni tierra, y que sabía bastante bien. A Díaz del Castillo le supo a queso. Se perdió cuando se desecó el lago, y volvió al mundo cuatro siglos después, cuando unos botánicos franceses encontraron a los kanembu comiendo lo mismo a la orilla del lago Chad.
Organismo completo, secado y molido. Ni siquiera se le extrae la ficocianina, el pigmento azul que hoy se vende aparte y bastante caro.
Proteína, hierro, betacaroteno, vitaminas del grupo B, clorofila y ficocianina, que es el pigmento azul que le da, mezclado con el verde de la clorofila, ese color tan suyo.
2 a 4 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos, con agua abundante. Si a ti te mueve el sueño, mejor no la tomes de noche.
No te voy a decir que sabe rico. Sabe a lago: intenso, mineral, un poco a alga de mar. En cápsula casi no lo notas, pero si abres una lo vas a oler. Y tiñe de verde todo lo que toca.
Si tienes fenilcetonuria, no: es muy alta en fenilalanina. Si tienes una enfermedad autoinmune en tratamiento o tomas anticoagulantes, consulta a tu médico. Embarazo y lactancia, igual.
Entre 12 y 25 días.
También es un rizoma, y es prima hermana del jengibre: las dos son de la misma familia botánica. Se le corta, se seca y se muele.
De la India, donde lleva miles de años sembrándose. Y tiene una peculiaridad notable: la cúrcuma es estéril. No produce semilla viable. Cada planta que existe hoy salió de partir el rizoma de otra, y así hacia atrás durante milenios. Toda la cúrcuma del mundo se ha reproducido a mano.
Rizoma completo, molido con un poco de pimienta negra. La curcumina es solo uno de sus compuestos —el que se extrae y se vende por separado—; aquí va el rizoma con todo. Lo de la pimienta tiene razón de ser: su piperina hace que los curcuminoides se aprovechen mucho mejor, y por eso en la India la cúrcuma casi nunca se cocina sola.
Curcuminoides, que son los que le dan ese amarillo tan intenso, además de aceites esenciales, almidón y fibra. Y la pimienta negra que la acompaña aporta piperina.
1 a 3 cápsulas, 2 veces al día, con los alimentos. Lo de «con los alimentos» tiene razón de ser: los curcuminoides son liposolubles, así que algo de grasa en la comida ayuda a que se absorban. La pimienta negra también.
Terroso, ligeramente amargo, con calor al fondo. Y un aviso: mancha todo lo que toca.
Si tienes cálculos biliares, no sin médico. Si tomas anticoagulantes, consúltalo. Suspender antes de una cirugía. Y si tienes anemia o tomas hierro, sepáralas unas horas: la cúrcuma puede reducir su absorción.
Entre 16 y 50 días.
Cuando son dos cosas
Si te duele la rodilla y además te cae pesada la comida, no son dos temas: es el mismo cuerpo inflamado por dos lados. En cada pareja, una atiende lo que te molesta hoy y la otra, la razón por la que te molesta.
Cúrcuma + Jengibre
Dos velocidades
Uno trabaja el fondo, el otro se siente rápido. Para quien tiene dolor articular y digestión pesada, que suele ser la misma persona.
Maca + Espirulina
La mañana completa
Energía y micronutrientes juntos, en el desayuno. Para el que entrena o el que ya no rinde como antes.
Ashwagandha + Moringa
Reconstruir al agotado
El estrés largo vacía el tanque. Una baja el ruido de noche, la otra repone lo que se gastó.
Uso sugerido
Empieza por el rango bajo y ajusta. En cada cuerpo es distinto, y se toman todos los días.
| Cápsula | Uso sugerido | Cuándo se nota |
|---|---|---|
| Maca | 2 a 4 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos | Semanas 2 a 4 |
| Ashwagandha | 2 a 4 cápsulas, 2 a 3 veces al día | Semanas 2 a 4 |
| Moringa | 2 a 3 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos | Semanas 3 a 6 |
| Jengibre | 1 a 2 cápsulas, de 2 a 4 veces al día, según se necesite | Días 2 a 5 |
| Espirulina | 2 a 4 cápsulas, 2 veces al día, antes de los alimentos | Semanas 2 a 4 |
| Cúrcuma | 1 a 3 cápsulas, 2 veces al día, con los alimentos | Semanas 4 a 8 |
Empieza por lo que hoy te molesta. Tres semanas bastan para saber si era esa. Y si no notaste nada, dímelo: eso también sirve.
Somos la semilla y quien cuida de ella,
el fruto que sana nuestra propia alma.